Código 11-11|LA FRECUENCIA DEL PODER| DIOS EN TI (Video + Artículo)

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El 11 es un número Maestro,

al presentarse en secuencia 11 11 duplica su poder, se manifiesta a cada instante, a través de la hora, una placa de carro, un vuelo, un número de identificación, por doquier, al hacerte consciente de la frecuencia con que se te está manifestando, se te está otorgando la maestría, que no es más que influir positivamente en los demás desde tu deseo intrínseco de ayudar a otros, es la fusión mente -corazón para hacer realidad lo que deseas y piensas, en coherencia. Es para que te des cuenta del Maestro que hay en ti, del sanador que hay en ti, del Dios o la Diosa manifiesta en ti.

En fin, La frecuencia 11 11 cuando se manifiesta nos está anunciando que nuestro pensamiento tiene poder, que es muy necesario que cuides tù pensamiento, porque cada vez se manifiestan más rápido.

Soy de naturaleza amorosa…

Cuando Despiertas la consciencia te encuentras  con un ser supremo, eres tú mismo convertido en Dios, notas una luminosidad y una sensación inmensa de amor.

Experimentas  amor por los otros de tal manera, que no hay distinción, olvidas con prontitud quién es? qué hace? si te ha hecho daño o no? de repente te borraron la memoria y sólo sientes con el corazón, no hay pensamiento que medie, o interfiera la sensación de amor profundo, puro.

Comienzas entonces a vibrar diferente, a darte cuenta de tus sombras, a experimentar un NO SOY y un YO SOY, que se intercambia de vez en cuando y merodean tu alma, hay la necesidad de REDEFINIRSE, de conocerse y sobre todo de REAFIRMARSE.

Y vuelve otra vez, un alto de luz que te dice: con calma, no hay prisa, lleva tiempo, y sorprendido ante tus tinieblas, te deprimes y te frustras de ver que pasa y no pasa nada, es un no se qué, qué se yo.

Son picos drásticos e intermitentes, de EUFORIA y TRISTEZA, Dolor y Bondad, en fin MIEDO  y AMOR.

Soy de naturaleza amorosa, repites en tu mente, y sientes en tu cuerpo la magnificencia del espíritu encarnado, que no cabe y se desborda de tal manera que otros lo notan y te llenas de gozo, pero de repente te enconchas tras la sábanas de la incertidumbre, de no querer mirarte en otros ojos, confundiendo la necesidad de cuidarte, con el deseo de no pertenecer.

Lágrimas brotan de tanta belleza junta, acurrucándote en la basta capacidad de saber que eres más de lo que te han dicho, eres más que esto que muestras, por temor a mostrarte.

Son los altos y bajos de la sombra que parece no colorearse nunca, pero tal cual cometa, se alumbra tanto y tan rápido  que hasta ti mismo te encandila y vuelves otra vez y la oscureces.

Aparece nuevamente Dios con clara consciencia, con los brazos cruzados, en señal de comodidad y paciencia para decirte:                                                                                                                                                                                                                                                                                              Okey, te espero de vuelta, al regreso de tu consciencia, que no es más que el amor que te pueda proporcionar, incansable, interminable, infinito, para derramarse.

Dios en ti.

Sofía Gil

 

Escrito por

Centro de Apoyo Integral Sanando el Ser 999

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